martes, 8 de diciembre de 2009

El Origen de las Especies en Tiempo Real

Hace un poco más de un año, tuvimos la fortuna de recibir una inolvidable visita de Peter y Rosemary Grant en la Universidad de los Andes, donde dieron una conferencia impactante basada en su libro How and Why Species Multiply con motivo de nuestra celebración anticipada de un Día Darwin como parte de los eventos conmemorativos de los 60 años de la Universidad. En la conferencia y en su libro, los Grant reunieron su experiencia de más de 30 años estudiando los pinzones de Darwin en las Islas Galápagos para ilustrar los procesos involucrados en el origen de las especies.

Pese a ya haber reunido suficiente información para alcanzar una síntesis muy completa acerca de cómo se forman las especies, los Grant no se detienen. Hace unos días publicaron un nuevo artículo que, quizás sesgado por las investigaciones en que más estoy interesado actualmente, creo que es lo más interesante que he leído en todo el año. El artículo cuenta la fascinante historia de lo que ha pasado con un individuo aparentemente perteneciente a la especie Geospiza fortis que llegó a la isla Daphne Major en 1981. La historia, que los Grant lograron descifrar cual detectives usando múltiples fuentes de información es la siguiente. Este inmigrante era en realidad un híbrido entre G. fortis y G. scandens que probablemente provenía de la isla de Santa Cruz. Su pico era excepcionalmente grande en comparación con los de los G. fortis de Daphne Major, y su canto, presumiblemente adquirido mediante aprendizaje tras su arribo a Daphne Major, era una variación imperfecta de un tipo de canto de G. fortis que existe en esta isla pero no en Santa Cruz ni en el resto del archipiélago. Este individuo se apareó con una hembra residente (que también tenía genoma híbrido), dando lugar a crías que se aparearon con miembros de la población local. Los descendientes de esa segunda generación establecieron un linaje (definido por sus cantos, que son heredados culturalmente) que en buena parte se mantuvo aislado reproductivamente del resto de la población por varios años, particularmente tras un evento de selección natural en la cuarta generación que redujo este linaje a un par de hermanos (macho y hembra) que se aparearon entre sí. De ese punto en adelante, los miembros de este linaje (los cuales tienen picos, cantos y genes distintos a los del resto de aves de la isla) se han apareado sólo entre ellos, esencialmente formando lo que uno podría considerar una nueva especie!

Este artículo es impresionante pues reúne evidencia relevante para preguntas centrales en el estudio de la formación de nuevas especies. En términos del contexto geográfico, sugiere que la especiación sucedió en dos fases: inicialmente existió divergencia entre poblaciones con aislamiento geográfico (alopatría) y luego la divergencia se completó en un solo lugar (simpatría) con el origen de diferencias en el canto, que resulta ser un mecanismo de aislamiento reproductivo fundamental por su papel en la formación de parejas. En términos de las fuerzas evolutivas involucradas en la especiación, el estudio sugiere que en el proceso actuó selección natural (la causa de la divergencia inicial en el fenotipo entre las aves de Santa Cruz de donde provino el inmigrante y las de Daphne Major, y de la estabilización final del linaje tras el evento selectivo de la cuarta generación), un componente azaroso que podríamos llamar deriva cultural (responsable de que el macho inmigrante hubiera aprendido un canto local y por copiarlo imperfectamente hubiera desarrollado una señal distinta) y además la hibridación. Todo esto es suficiente para convertir al estudio en un clásico más de los varios que ya han producido los Grant.

Los autores rematan el artículo hablando acerca del posible destino que podría seguir el linaje que se derivó del macho inmigrante, al cual ellos cuidadosamente catalogan sólo como una especie incipiente. Es probable que termine desapareciendo en el corto o mediano plazo, pero mi interpretación de los datos (con base en la idea de Ernst Mayr que el concepto de especie biológica es adimensional, osea que el criterio de aislamiento reproductivo sólo es aplicable en un momento en el tiempo y en un lugar en el espacio) es que ese linaje bien puede considerarse una nueva especie. Las implicaciones de todo esto son profundas: gracias a un trabajo multifacético y extendido en el tiempo, los Grant han visto el origen de una nueva especie en tiempo real. Darwin no imaginó que algo así sucedería.

Grant, P., & Grant, B. (2009). Inaugural Article: The secondary contact phase of allopatric speciation in Darwin's finches Proceedings of the National Academy of Sciences, 106 (48), 20141-20148 DOI: 10.1073/pnas.0911761106
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1 comentario:

David Rivera Ospina dijo...

Excelente. En este contexto me pregunto que sucede en los páramos?