martes, 8 de diciembre de 2009

El Origen de las Especies en Tiempo Real

Hace un poco más de un año, tuvimos la fortuna de recibir una inolvidable visita de Peter y Rosemary Grant en la Universidad de los Andes, donde dieron una conferencia impactante basada en su libro How and Why Species Multiply con motivo de nuestra celebración anticipada de un Día Darwin como parte de los eventos conmemorativos de los 60 años de la Universidad. En la conferencia y en su libro, los Grant reunieron su experiencia de más de 30 años estudiando los pinzones de Darwin en las Islas Galápagos para ilustrar los procesos involucrados en el origen de las especies.

Pese a ya haber reunido suficiente información para alcanzar una síntesis muy completa acerca de cómo se forman las especies, los Grant no se detienen. Hace unos días publicaron un nuevo artículo que, quizás sesgado por las investigaciones en que más estoy interesado actualmente, creo que es lo más interesante que he leído en todo el año. El artículo cuenta la fascinante historia de lo que ha pasado con un individuo aparentemente perteneciente a la especie Geospiza fortis que llegó a la isla Daphne Major en 1981. La historia, que los Grant lograron descifrar cual detectives usando múltiples fuentes de información es la siguiente. Este inmigrante era en realidad un híbrido entre G. fortis y G. scandens que probablemente provenía de la isla de Santa Cruz. Su pico era excepcionalmente grande en comparación con los de los G. fortis de Daphne Major, y su canto, presumiblemente adquirido mediante aprendizaje tras su arribo a Daphne Major, era una variación imperfecta de un tipo de canto de G. fortis que existe en esta isla pero no en Santa Cruz ni en el resto del archipiélago. Este individuo se apareó con una hembra residente (que también tenía genoma híbrido), dando lugar a crías que se aparearon con miembros de la población local. Los descendientes de esa segunda generación establecieron un linaje (definido por sus cantos, que son heredados culturalmente) que en buena parte se mantuvo aislado reproductivamente del resto de la población por varios años, particularmente tras un evento de selección natural en la cuarta generación que redujo este linaje a un par de hermanos (macho y hembra) que se aparearon entre sí. De ese punto en adelante, los miembros de este linaje (los cuales tienen picos, cantos y genes distintos a los del resto de aves de la isla) se han apareado sólo entre ellos, esencialmente formando lo que uno podría considerar una nueva especie!

Este artículo es impresionante pues reúne evidencia relevante para preguntas centrales en el estudio de la formación de nuevas especies. En términos del contexto geográfico, sugiere que la especiación sucedió en dos fases: inicialmente existió divergencia entre poblaciones con aislamiento geográfico (alopatría) y luego la divergencia se completó en un solo lugar (simpatría) con el origen de diferencias en el canto, que resulta ser un mecanismo de aislamiento reproductivo fundamental por su papel en la formación de parejas. En términos de las fuerzas evolutivas involucradas en la especiación, el estudio sugiere que en el proceso actuó selección natural (la causa de la divergencia inicial en el fenotipo entre las aves de Santa Cruz de donde provino el inmigrante y las de Daphne Major, y de la estabilización final del linaje tras el evento selectivo de la cuarta generación), un componente azaroso que podríamos llamar deriva cultural (responsable de que el macho inmigrante hubiera aprendido un canto local y por copiarlo imperfectamente hubiera desarrollado una señal distinta) y además la hibridación. Todo esto es suficiente para convertir al estudio en un clásico más de los varios que ya han producido los Grant.

Los autores rematan el artículo hablando acerca del posible destino que podría seguir el linaje que se derivó del macho inmigrante, al cual ellos cuidadosamente catalogan sólo como una especie incipiente. Es probable que termine desapareciendo en el corto o mediano plazo, pero mi interpretación de los datos (con base en la idea de Ernst Mayr que el concepto de especie biológica es adimensional, osea que el criterio de aislamiento reproductivo sólo es aplicable en un momento en el tiempo y en un lugar en el espacio) es que ese linaje bien puede considerarse una nueva especie. Las implicaciones de todo esto son profundas: gracias a un trabajo multifacético y extendido en el tiempo, los Grant han visto el origen de una nueva especie en tiempo real. Darwin no imaginó que algo así sucedería.

Grant, P., & Grant, B. (2009). Inaugural Article: The secondary contact phase of allopatric speciation in Darwin's finches Proceedings of the National Academy of Sciences, 106 (48), 20141-20148 DOI: 10.1073/pnas.0911761106
ResearchBlogging.org

jueves, 3 de diciembre de 2009

Evolución y Diversidad en Research Blogging

Al dar inicio a este blog a fines de enero de este año, no creímos que fuera a ser leido por más que unos pocos, pero la grata sorpresa de haber tenido más de 6000 visitas en 10 meses sin haber hecho mayor difusión indica que hay bastante público y aún más potencial. Además, los comentarios positivos de muchos lectores (así los comentarios sobre las entradas no sean muy numerosos) indican que la idea de haber creado el blog fue exitosa. Esto nos ha animado a divulgar la existencia del sitio un poco más. Una primera iniciativa en esa dirección es que, tras haber sido evaluado editorialmente, Evolución y Diversidad hace parte hace unos días de Research Blogging (RB), un conjunto de cerca de 1000 blogs de todo el mundo que se ocupan de comentar literatura científica arbitrada. Por eso, las entradas nuevas que se enfoquen específicamente en un artículo científico ahora estarán identificadas con el ícono de Research Blogging además de una referencia completa y DOI del artículo. Vamos a ver qué impacto tiene esto sobre la cantidad de lectores de nuestro blog - la idea de RB es que los usuarios pueden suscribirse para recibir vía RSS entradas serias acerca de investigaciones científicas (en lugar de informes de noticias o anuncios de prensa) publicadas en blogs de todo el mundo, incluyendo el nuestro.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Darwin y el Ateísmo Militante

Desde la creación de este blog no hemos comentado prácticamente nada acerca de los aparentes conflictos entre ciencia y religión, o más específicamente entre biólogos evolutivos y creacionistas. La idea no es convertir al blog en un foro para esto (los sitios de los "nuevos ateos" como Pharyngula y Why Evolution is True son un buen punto de partida para los interesados), pero a raíz de que en mi entrada pasada no mencioné mayor cosa sobre el trabajo de Richard Dawkins y sí puse un par de videos con conferencias de otros investigadores, quizás vale la pena mencionar lo siguiente.

Dawkins no sólo ha sido una de las voces más visibles tratando de explicar qué es la evolución para el público general y en rebatir toda la basura creacionista (ej 1,2) en los últimos años, sino que ha dado un paso más allá para convertirse en un activista de la causa científica e intelectual anti-religión. Sus argumentos son demasiados como para presentarlos acá, pero están expuestos en su bestseller The God Delusion (me costó terminar de leerlo pues se vuelve repetitivo y denso, pero en esencia es bastante convincente).

Bueno, con ocasión del aniversario 150 de la publicación de El Origen de las Especies, sobre el cual escribió Felipe acá hace un par de días, CNN publicó una entrevista con Dawkins. Es corta, pero vale la pena leerla. Además, en la página hay video de una conferencia que dictó Dawkins hace unos años en TED. Yo no estoy seguro de querer hacer parte de su militancia, pero en varios de sus puntos claramente tiene bastante razón (ver también el final de la conferencia de Coyne en mi entrada anterior, que de hecho fue dictada en un congreso de ateos!).

martes, 24 de noviembre de 2009

150 años después...

Hoy es una día especial para este Blog. Hace 150 años salió a la luz pública la primera edición del "resumen" de las observaciones y conjeturas que durante años hiciera Charles Darwin acerca del mundo natural. "On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life", como se llamó de la primera a la quinta edición, es quizá uno de los libros más importantes en la historia de la biología y muy seguramente en las ciencias en general. No solo el libro sentó las bases para el desarrollo formal de la biología evolutiva (hipótesis, predicciones, etc; ver el post anterior) sino que generó (y sigue generando) gran impacto en la sociedad en general (e.g., puso a los humanos en su sitio en el mundo natural y revocó la necesidad de invocar fuerzas supernaturales para explicar la biodiversidad). Para recordar y celebrar este importante acontecimiento, tal vez hoy deberíamos sacar un par de horas para (re-)leer algunos de los capítulos de este magnífico libro, leer alguna de las tantas biografías que se han publicado sobre Darwin (a mi en particular me ha gustado mucho ésta, recomendada hace un tiempo acá), o tal vez ver alguno de los cientos de videos que han salido en el último año y se encuentran disponibles en youtube:




Es interesante, y depronto un poco desafortunado, que la celebración "Darwiniana" no siempre da los créditos merecidos a Alfred Russel Wallace quien fuése una figura fundamental en el desarrollo de la teoría de la evolución por selección natural, y tal vez por quien vieramos la precipitada publicación del "Origen". Sin demeritar a Darwin por sus meticulosas observaciones e ideas, tengo gran aprecio por Wallace, quien vivió por muchos años en las selvas del sureste asiático y el Amazonas y quien tuvo la "visión" del mecanismo de selección natural cuando sufría de una alta fiebre tropical. Hoy entonces, también podríamos (re-)leer los artículos leidos ante la Sociedad Linneana en 1858 sobre las ideas de Darwin y Wallace.

Evolución y Diversidad!

lunes, 16 de noviembre de 2009

Evidencia de la Evolución

Acabo de terminar de leer The Greatest Show on Earth, el nuevo libro de Richard Dawkins (ya es bestseller número 1 en varios países).

El libro es muy bueno, pero estoy de acuerdo con un comentario aparecido en el blog pennmachine en cuanto a que no es tan completo ni sucinto como Why Evolution is True de Jerry Coyne ni tan divertido como Your Inner Fish de Neil Shubin. Sin embargo, los tres han sido un excelente tributo al bicentenario del nacimiento de Darwin y al aniversario 150 de la publicación de su teoría.

Uno de los apartes más divertidos del libro de Dawkins es la descripción de una respuesta que aparentemente dio J. B. S. Haldane ante una pregunta recibida después de una conferencia:

"Escéptica ante la evolución: Profesor Haldane, aún considerando los billones de años que ud. dijo que habrían sido posibles para la evolución, yo simplemente no puedo creer que es posible pasar de una sola célula al complicado cuerpo humano, con sus trillones de células organizadas en huesos y músculos y nervios, un corazón que bombea sin cesar por décadas, millas y millas de vasos sanguíneos y de túbulos renales y un cerebro capaz de pensar y hablar y sentir.

JBS: Pero señora, usted misma lo hizo. Y sólo le tomó nueve meses..."

A propósito de estos importantes libros sobre la evidencia de que la teoría de la evolución es cierta, tómense un tiempo para ver estas conferencias de Coyne y de Shubin:


jueves, 12 de noviembre de 2009

10K Genomas!

Hace unos días se publicó en Journal of Heredity la propuesta de un grupo de investigadores (Genome 10K Community of Scientists, entre los que está mi colega Andrew Crawford, de cuya página web me robé la foto que decora esta entrada) que proponen el lanzamiento de una iniciativa para secuenciar el genoma completo de 10,000 especies de vertebrados. 10,000! El lanzamiento de la iniciativa ha sido resaltado en varios medios, incluyendo Science y Nature.

La propuesta me parece interesante y ambiciosa (y casi que inevitable), pero sobre todo un poco intimidante. Para alguien que fue entrenado en la época en que todavía se obtenían secuencias de forma casi que manual usando geles de poliacrilamida que luego uno guardaba en un ZipDisk (gadget tecnológico efímero - si a alguien le interesa tengo un ZipDrive para la venta!), parece difícil imaginar cómo van a manejar toda esa información y especialmente cómo será analizada para contestar preguntas relevantes en evolución y demás. Claramente, las técnicas de secuenciación de ADN han avanzado más rápidamente que las herramientas análiticas y de bioinformática, pero llegará el día en que esta propuesta se haga realidad y algún día tendremos genomas completos de millones de organismos. Lo que realmente intimida un poco (o mucho) es que tengo la impresión de que los análisis que hacemos ahora con unos pocos genes probablemente estarán totalmente obsoletos a la vuelta de un par de años. Habrá que ver cómo reinventarnos...

miércoles, 21 de octubre de 2009

Largo Viaje para Encontrarse lo que Quería Evitar

Hace unos días, con los estudiantes de mi curso de ornitología estuvimos discutiendo las distintas hipótesis que intentan explicar las diferencias en inversión parental (e.g. tamaño de la nidada) entre las aves de la zona templada de Norte América y las aves neotropicales. La pregunta de por qué las aves neotropicales tienen nidadas más pequeñas (i.e. aparentemente invierten menos en la reproducción) es clásica en ecología evolutiva y llamó la atención de ornitólogos de gran importancia como David Lack y Alexander Skutch. Nuestras discusiones nos llevaron a la serie de trabajos de Thomas Martin, quien sugiere que la inversión parental ha sido moldeada por selección natural como consecuencia (entre varios otros factores) de que la mortalidad de los adultos tiende a ser mayor en la zona templada. La baja supervivencia de las aves de la zona templada (causada por climas más extremos y por la alta mortalidad que suponen comportamientos como la migración a grandes distancias), conduciría a una historia de vida "rápida" en la que las aves serían seleccionadas para alcanzar su madurez sexual rápidamente e invertir la mayor cantidad de recursos posible en cada intento reproductivo, ya que por su alta mortalidad, sobrevivir hasta el verano siguiente sería menos probable. En otras palabras, la selección natural castigaría a los individuos que no logren llegar a reproducirse por haber retrasado la reproducción (o a los que inviertan poco en sus intentos reproductivos).

Mi estudiante Nubia Suárez está haciendo su tesis sobre las comunidades de aves de alta montaña de la Sierra Nevada del Cocuy y ayer me mostró esta foto tomada durante su trabajo de campo. Este Coccyzus americanus, un ave migratoria Neártico-Neotropical, logró sobrevivir su azaroso y largo viaje desde algún lugar remoto de reproducción en Estados Unidos o Canadá hacia el plácido trópico para morir (quizás de física inanición o hipotermia) sobre las nieves perpetuas del Cocuy a 5000 m de elevación! Defintivamente la vida es difícil para las aves de la zona templada.

domingo, 11 de octubre de 2009

Ensamblando el Árbol de la Vida de los Cnidarios

Hace cerca de cuatro años un grupo de colegas norteamericanos recibió por parte de la National Science Foundation (NSF) financiación para el proyecto que tenia como objeto armar la filogenia de los cnidarios (Cnidaria Tree-of-Life). Los objetivos del proyecto incluían por supuesto tener una filogenia completa, al menos al nivel de género, de todos los cnidarios para lo cual se escogieron algunos genes ribosomales completos y sus modelos de estructura secundaria. Adicionalmente, se incluyeron una serie de estudios evolutivos que nos permitieran entender las diferentes novedades evolutivas presentes en este grupo como la presencia o ausencia de un estadio de vida libre o medusa y otros polimorfismos muy complejos presentes en este grupo de organismos diploblásticos. Los miembros del proyecto no resistieron la tentación de explorar las nuevas técnicas de secuenciación masiva y también se incluyeron algunos estudios de transcriptomas. Siendo el énfasis del proyecto la inferencia filogenética del grupo, tuvimos la oportunidad de colaborar dentro del proyecto estudiando los procesos filogenéticos entre especies cercanamente emparentadas tomando como grupo modelo a los octocorales. Hicimos un gran énfasis en el estudio evolutivo de una corta secuencias ribosomal transcrita pero no parte del ribosoma, el espaciador transcrito interno 2, con la cual reconstruimos una serie de historias evolutivas en octocorales tanto someros como de aguas profundas pero lo más interesante fue encontrar hipótesis de evolución reticulada en algunos casos lo cual es una de nuestras líneas de investigación en el laboratorio biommar.

El proyecto se reunirá durante la conferencia de la Society of Integrative and Comparative Biology en Enero de 2010 en Seattle. Tendremos un simposio–Assembling the Cnidaria Tree of Life–durante un día completo dedicado al proyecto. Este simposio reúne los primeros resultados del proyecto y las charlas hacen parte de un numero de artículos tipo revisión que se someterán a la revista de la sociedad Integrative and Comparative Biology. Adicionalmente, estudiantes de los investigadores principales y colaboradores presentaran sus resultados como charlas y afiches en otras secciones concurrentes donde participarán cinco estudiantes graduados de UniAndes.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Vestigio de un Mundo Perdido y el Valor de las Colecciones Científicas

Como está contado en el ensayo acerca de la historia de la ornitología de Colombia publicado hace un tiempo por Luis Germán Naranjo en Ornitología Colombiana y en más detalle en la tesis doctoral de Camilo Quintero, por mucho tiempo (buena parte del siglo XIX y principios del XX) Bogotá fue un centro de comercio y exportación de pieles de aves desde Colombia hacia otras partes del mundo. Esta actividad, que pretendía satisfacer las necesidades de la moda de la época (sombreros llenos de colibríes, etc.), alcanzó a tomar dimensiones descomunales e incluso fue un motor de la economía en algunas regiones (e.g. el mercado de pieles de garzas en Arauca). Desde el punto de vista del descubrimiento de la diversidad de las aves de Colombia, la exportación de pieles por parte de colectores profesionales hacia Europa jugó un papel fundamental, pues muchas aves fueron descubiertas para la ciencia con base en ese tipo de material, que llegó a ser conocido ampliamente como las "pieles de Bogotá". Incluso hasta hoy, la presencia de algunas aves en Colombia, como es el caso de la caica Gallinago imperialis, sólo ha sido documentada mediante material incluido en esas colecciones antiguas cuya procedencia precisa es incierta.

Quizás el ave más emblemática de lo que representaron las pieles de Bogotá para el conocimiento de nuestra biodiversidad es Heliangelus zusii, un colibrí descrito en 1993 por Gary Graves a partir de un único ejemplar obtenido en Bogotá e ilustrado acá en esta pintura por Jon Fjeldsa. Este ejemplar actualmente se encuentra en la colección de la Academia de Ciencias Naturales de Philadelphia tras ser enviado allí en 1947 por el Hermano Nicéforo María para que lo estudiara Rodolphe Meyer de Schauensee, uno de los mayores expertos en las aves colombianas de mediados del siglo pasado. El espécimen fue comprado por Nicéforo en Bogotá en 1909 y no cuenta con ningún dato de localidad, sexo o colector. Sin embargo, tras descartar varias hipótesis alternativas (la más importante de las cuales era que este colibrí representaba un híbrido entre otras especies de colibríes), Graves concluyó que el ejemplar de Nicéforo era el único representante conocido de una especie no descrita, de distribución incierta y presumiblemente extinta. La nombró H. zusii como homenaje al ornitólogo Richard Zusi.

Una de las discusiones más amplias que ha tenido el comité de clasificación de las aves de Sur América, del que hago parte hace unos años, es la del caso de H. zusii, el cual ha sido examinado en dos ocasiones distintas (1,2). Las opiniones de distintos miembros del comité al momento de esas discusiones reflejan la incertidumbre que ha rodeado a esta ave desde que Nicéforo la vio por primera vez: algunos no tenían problema con reconocerla como una especie válida mientras que otros aún tenían profundas dudas en cuanto a la posibilidad de que representara un híbrido, especialmente considerando que su procedencia era desconocida por lo que el número de potenciales especies parentales sería bastante grande. Tras esas discusiones parecía claro que la resolución del debate sobre H. zusii sólo llegaría mediante una de dos posibles vías: el hallazgo de una población silvestre de esta ave o el uso de información nueva que permitiera poner en la balanza las dos hipótesis plausibles (especie distinta, desconocida en vida y probablemente extinta, o híbrido).

El misterio de H. zusii se ha solucionado gracias a una publicación de Jeremy Kirchman y colaboradores aparecida hoy en el sitio de internet de la revista Biology Letters. Los autores lograron extraer y secuenciar fragmentos del ADN mitocondrial del único ejemplar de
H. zusii y compararon sus secuencias de nucleótidos con las de otras especies de colibríes que habían sido producidas por varios investigadores en estudios previos. El resultado es tajante: no sólo H. zusii es un ave distinta genéticamente de todas las especies de colibríes conocidas, sino que está distantemente emparentada con todas las demás especies del género Heliangelus. De hecho, los análisis filogéneticos que hicieron Kirchman y sus colegas (entre los que se incluye Graves, quien al final tenía razón!) sugieren que los parientes más cercanos de este colibrí son otros dos géneros de colibríes colilargos de Sur América, Aglaiocercus y Taphrolesbia. Con base en estos resultados, es claro que el colibrí comprado por Nicéforo no sólo sí representaba una especie nueva para la ciencia, sino que lo correcto sería tratarlo como el único representante de un género nuevo. Lamentablemente, este género parece estar extinto, aunque aún existe la esperanza de que en alguna parte del norte de Sur América persista una población...

Esta fascinante historia es una prueba más de la enorme importancia de las colecciones biológicas depositadas en los museos de historia natural, que pueden ser evaluadas y reevaluadas a través del tiempo. Para el momento en que Nicéforo compró el colibrí (e incluso para cuando éste fue enviado a Estados Unidos), ni siquiera se habían publicado los trabajos seminales de Watson y Crick que describieron al ADN como la molécula responsable por la transferencia de información genética de generación en generación. Sesenta años después de la llegada del colibrí a Philadelphia, las nuevas técnicas de estudio de ADN antiguo han permitido resolver este misterio ornitológico, que nos enseña aún más acerca de todo lo que pudo existir en ese "mundo perdido" del que habló Graves en su descripción de H. zusii. Irónicamente, hace unos pocos años la Academia de Ciencias Naturales de Philadelphia, donde por años se conservó el ejemplar de H. zusii, decidió prescindir del curador de su colección ornitológica...

miércoles, 5 de agosto de 2009

Nueva Especie de Ave Llanera: ¿Cuántas Más Habrá?

Una de las explicaciones clásicas de la alta diversidad de los ecosistemas tropicales en comparación con la de ecosistemas de zonas templadas es que los organismos tropicales tienen nichos más estrechos (i.e. son más especializados), lo que permite "empaquetar" un mayor número de especies en un área particular. En las aves de las tierras bajas neotropicales, el grado de especialización en el nicho alcanza niveles impresionantes. Por ejemplo, varias especies insectívoras sólo consiguen su alimento en medio de hojas secas suspendidas en la vegetación, varias más lo hacen siguiendo ejércitos de hormigas y otras nunca se encuentran fuera de parches de plantas de bambú. Otro extremo de especialización son las aves que se encuentran restringidas a la vegetación que crece sobre tipos de suelo particulares, como las arenas blancas de los alrededores de Iquitos (Perú) que pude visitar hace algunos años (foto por Carlos García tomada en nuestro viaje) y donde gracias al trabajo de José Alvarez Alonso, Bret Whitney y otros investigadores se han descubierto varias especies de aves nuevas para la ciencia en años recientes.

En uno de los trabajos clásicos de la ornitología neotropical, Van Remsen y Ted Parker, dos de los pioneros en el estudio moderno de la historia natural y ecología de las aves amazónicas, demostraron que muchas especies de aves (el 15% de la avifauna no acuática) están restringidas a ambientes asociados con los ríos de la cuenca del Amazonas. Varias de esas especies llegan a un grado de especialización extremo, tal que se encuentran únicamente en las islas de origen aluvial que se forman a lo largo del Amazonas y sus tributarios. Algunos hallazgos recientes, el primero de los cuales ha sido noticia en los últimos días, indica que la especialización en ambientes de islas parece que no es única de las aves de la cuenca del Amazonas sino que también se extiende a la del Río Orinoco. La noticia a la que me refiero es la publicación en el número actual de la revista The Auk de la descripción de Synallaxis beverlyae, una nueva especie de ave de la familia Furnariidae descubierta en las islas del Orinoco (Venezuela) por Steve Hilty y David Ascanio. La especie se parece bastante a S. albescens en su plumaje, pero difiere marcadamente en el canto, el cual es más similar al de otras especies del género. Esta nueva especie, una más para el inventario del Neotrópico, parece estar restringida a la vegetación que crece sobre las playas de sedimento de las islas del Orinoco. La especie se ha encontrado desde la frontera con Colombia hasta la región del delta del Orinoco, lo que sugiere que tiene una distribución amplia en la cuenca a pesar de haber pasado desapercibida hasta ahora.

En mayo de 2007 tuve la oportunidad de conocer esta nueva especie de Synallaxis en el delta del Orinoco antes de que fuera descrita gracias a un viaje organizado por David Ascanio, coautor de la descripción original. El hábitat en que vimos la especie (ver foto de David en la isla tomada por Diego Calderón, con quien viajamos por Venezuela en esa ocasión) en las islas del Orinoco inmediatamente me recordó el hábitat de las islas del Río Meta (departamentos de Meta y Casanare, Colombia) que conozco hace más de 20 años. Especialmente, las islas se me parecieron mucho a las que uno encuentra sobre el Meta arriba de la boca del Río Yucao y en el tramo entre las bocas del Manacacías y el Cusiana. En diciembre de 2008 pasé un par de horas buscando aves en una de estas islas, unos kilómetros arriba de la población de San Miguel. Aunque no encontré el Synallaxis (hacía calor, mucha brisa y había que ir a pescar!), sí pude ver una pareja de Serpophaga hypoleuca, otra especie típica de ríos de tierras bajas al oriente de los Andes que permanece poco conocida, que fue documentada sólo recientemente para Colombia en el departamento de Arauca y que se encontraba también en las islas del Orinoco que visitamos en 2007. Hay que volver a esas islas del Meta.

La presencia de Synallaxis beverlyae en islas del Orinoco del estado venezolano de Amazonas, donde el río es el límite con el departamento colombiano de Vichada, sugiere que es casi seguro que la especie se encuentra también en Colombia y no sería raro que ya existan ejemplares en colecciones incorrectamente identificados como S. albescens. Falta por ver si la especie se encuentra también a lo largo del Río Meta y qué tanto se adentra a lo largo de este río en el país. Más aún, el hallazgo de Hilty y Ascanio sugiere que los llanos colombianos, una región que se supone es muy bien conocida ornitológicamente, podría todavía producir más descubrimientos sorprendentes como este.

miércoles, 29 de julio de 2009

Posición en Botánica - Universidad de los Andes

El Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de los Andes (Bogotá, Colombia) requiere profesor/investigador de planta de tiempo completo en Botánica a nivel de Profesor Asistente o Asociado. Los aspirantes deben poseer título de Ph.D., preferiblemente con experiencia posdoctoral y disposición a proponer y gestionar proyectos de investigación en el campo de la botánica. Son especialmente bienvenidos candidatos con experiencia previa en morfofisiología y/o ecofisiología comparada de plantas tropicales en un contexto evolutivo.

Se espera del candidato seleccionado que interactúe como profesor y orientador de estudiantes de pregrado y posgrado del Departamento de Ciencias Biológicas, dictando cursos básicos y avanzados en Botánica y Fisiología Vegetal.

La Universidad de los Andes está entre las mejores universidades de Latinoamérica. Su Departamento de Ciencias Biológicas alberga 26 profesores de tiempo completo quienes lideran programas de investigación de alta calidad en evolución, ecología, genética,
microbiología, botánica y zoología.

Enviar hoja de vida, copia de publicaciones,una breve descripción del programa de investigación y docencia, y dos cartas de recomendación antes del 15 de octubre de 2009 a la siguiente dirección. Aplicaciones por medio electrónico son bienvenidas.

Comité de Contrataciones Profesorales
Departamento de Ciencias Biológicas
Universidad de Los Andes
Carrera 1 No. 18A-10
Apartado Aéreo 4976
Bogotá, Colombia
ccontbio@uniandes.edu.co

[Foto del tallo de Pereskia sp. por Matt Ogburn]

miércoles, 15 de julio de 2009

Se Buscan los Asesinos de Pepe, el Hipopótamo

La forma en que el ejército colombiano dio de baja al hipopótamo Pepe en el Magdalena Medio, la manera como fueron presentadas las imágenes de la cacería en los medios y el tono con el que funcionarios de CORANTIOQUIA y el Ministerio de Ambiente (etc.) salieron a declarar abierta la temporada de caza de hipopótamos en Colombia no fueron, digamos, las salidas más adecuadas y elegantes. Como todos los seres vivos, Pepe tenía derecho a vivir, así fuera un descendiente de animales traidos al país por uno de los peores seres humanos que haya existido en estas tierras; un mínimo de respeto con el animal y su significado habría sido deseable. Sin embargo, por encima del magnicidio de Pepe, a mi me parece mucho más grotesca y más insultante con los derechos de los animales una corrida de toros, pero como como carne y tengo otras costumbres que conducen a tratar cruelmente a otros animales (así no los vea), no creo que esté en posición ética para criticar el comportamiento de quienes gustan de espectáculos como la tauromaquia o de quienes no vieron problema en llenar de plomo al hermoso animal en Antioquia. Lo que sí creo estar en posición de hacer es comentar sobre las curiosas reacciones que la situación de Pepe y los demás hipopótamos han suscitado.

Periodistas de alto perfil, incautos que se agolpan alrededor del Ministerio a protestar, así como un enorme grupo de personajes conectados a través de FaceBook (1,2) están absolutamente indignados con la situación, y un conglomerado de colombianos cada vez más grande hasta clama por la renuncia del Ministro de Ambiente (etc.) y de los funcionarios que dieron la orden de ejecutar a Pepe. Falta que empiecen a indagar por los autores materiales del cruel acto y empiecen a pedir condenas ejemplares para ellos, como las que se piden para un personaje público que dice haberse equivocado ingenuamente emborrachándose, manejando un carro en estado de embriaguez, cargando un revólver y encima disparándolo, asesinando a un personaje que le dice la verdad en la calle.

Me parece perfecto que la gente se preocupe por el bienestar de los hipopótamos y de todos los demás animales, pero el escándalo alrededor de este tema deja ver que vivimos rodeados de miopes, o peor, de ignorantes o de hipócritas. ¿Cuántos de los que piden la renuncia del Ministro habían considerado pedir algo siquiera similar como consecuencia de la entrega que entidades del estado están haciendo de los páramos de nuestras cordilleras a empresas de explotación minera? ¿O por cuenta del impacto ambiental que tienen las fumigaciones con glifosato sobre los ecosistemas, directamente afectando el agua, la flora y la fauna (y por ahí derecho la gente) e indirectamente promoviendo la tumba continuada de bosques para establecer nuevos cultivos ilícitos por parte de familias que no tienen otras oportunidades? ¿O por la autorización (explícita o no) a terratenientes de varias regiones del país para convertir ecosistemas naturales en plantaciones de palma de aceite? ¿O por no tener una política clara de reducción de emisiones para mitigar el calentamiento global que terminará por acabarnos a todos? ¿O, por ponerlo en los mismos términos de la discusión actual, por no hacer nada por frenar el asesinato continuado y en números enormes de animales tan o más carismáticos como el hipopótamo, y que además tienen el plus de ser propios de nuestro país, como los jaguares, pumas, dantas, micos churucos, paujiles, tortugas charapas y tantos más? Si alguno no lo había hecho (y especialmente si hasta ahora se entera que en Colombia pasa todo eso e incluso que hasta tenemos jaguares -¿qué será una danta?-), es claro que su posición ante el caso Pepe no es filosóficamente consistente.

Parte de esa inconsistencia tiene que ver con la incapacidad de distinguir entre la ética de los derechos de los individuos animales y la ética de la conservación de la diversidad biológica, un mal del que sufren incluso muchas personas del área ambiental. En el caso de las especies exóticas (exótico queriendo decir que no es propio de un lugar, como el africano Pepe en Colombia, no exótico como la belleza exótica de nuestras chicas) que terminan convirtiéndose en invasoras y afectando los ecosistemas nativos, muchas veces esas dos visiones éticas van en clara contravía. Así lo demuestran los agresivos esfuerzos por erradicar animales no nativos en lugares como Australia o Hawai. Pero una causa más simple de la inconsistencia que describí es simplemente que el grueso de la gente no conoce nuestra biodiversidad, ni los reales problemas ambientales a los que se enfrenta la sociedad colombiana. Mea culpa: los biólogos y ambientalistas nos rajamos en educar a la sociedad sobre estos temas.


Ahora se viene la novela de Pepa y Pepito. Ya comienza la movilización nacional por el respeto a la vida de los dos hipopótamos que quedan sueltos en el Magdalena, varios zoológicos expresan su voluntad de recibirlos, empresas dicen estar dispuestas a invertir dinero para cubrir los costos de capturarlos y transportarlos. Qué bueno sería que los que se movilizan con su voz y con su plata lo hicieran del mismo modo para las causas relacionadas con nuestro entorno natural que de verdad deberían preocuparnos.

[La caricatura de Chócolo fue tomada de El Espectador]

martes, 19 de mayo de 2009

La Inteligencia de los Sinsontes, Supervivencia en Ciudades y Algo de Especulación

Mientras desarrollaba su tesis de maestría sobre el comportamiento de incubación de Mimus polyglottos en el campus de la Universidad de Florida (ver artículo), Gustavo Londoño se dio cuenta de que los individuos de esta especie parecían poder reconocerlo personalmente a pesar de que las áreas en donde estaban ubicados los nidos eran frecuentadas por muchos otros estudiantes de forma permanente. Esa observación condujo al desarrollo de un experimento para poner a prueba si los sinsontes tenían la capacidad de reconocer a individuos humanos tras una experiencia muy breve de disturbio en sus nidos. Los resultados del experimento están descritos en un artículo liderado por Douglas Levey que aparecerá hoy en PNAS, y pueden resumirse fácilmente en lo que muestra el video:



La conclusión de los autores (aparte de que la ciencia es divertida!) es que estas aves tienen la capacidad de reconocer individualmente a las personas y reaccionar agresivamente sólo ante aquellas que representan un posible riesgo para la supervivencia de sus nidos. Lo más impresionante es que pueden hacerlo tras un período muy breve de exposición al individuo intruso (sólo 15 segundos en la proximidad inmediata del nido), al cual pueden reconocer entre las muchísimas personas que circulan por la universidad, incluso independientemente de la ropa que use.

La habilidad de reconocer individuos humanos en estas aves es sorprendente, pues no son parientes particularmente cercanos de otras aves, como los córvidos, que son famosas por su gran inteligencia. De hecho, en cuervos se han demostrado habilidades similares, pero que yo sepa esto aún no se ha publicado en la literatura científica (sí en el New York Times). Levey y colaboradores sugieren que la capacidad de distinguir a los humanos que representan riesgos reales puede ser una característica que ha facilitado el éxito de los sinsontes en ambientes urbanos, en donde muchas otras aves no han logrado establecerse.

Especulando un poco más, esta historia me hizo pensar acerca de uno de los tópicos abordados en Speciation in Birds, el nuevo libro de Trevor Price, que terminé de leer hace poco con un grupo de estudiantes. El tópico es el de la relación entre la inteligencia de distintos grupos de aves (medida como el tamaño relativo de su cerebro) con su potencial de diversificarse. La idea básica es que aves más inteligentes serían más propensas a "experimentar" con el uso de recursos nuevos o invadiendo ambientes distintos, lo que abriría la puerta para que la selección natural pueda conducir a nuevas adaptaciones en la medida que aparezcan nuevas presiones selectivas como consecuencia de cambios en el comportamiento, y esto llevaría a la diferenciación entre poblaciones y eventualmente a la formación de nuevas especies. Aunque no se si los Mimidae en general tienden a tener cerebros relativamente grandes, suponiendo que la inteligencia aparentemente excepcional de los sinsontes revelada por el estudio de Levey y colaboradores es general para la familia, se me ocurre que puede haber una conexión entre ésta y algunos patrones de diversificación en la familia. Por ejemplo, los sinsontes no sólo se han diversificado en lugares como Galápagos, en donde llamaron la atención de Darwin, sino que son el único grupo de aves que ha experimentado una radiación adaptativa en las Antillas Menores. Varios autores se han preguntado por qué algunos grupos de aves han producido radiaciones adaptativas en archipiélagos y otros no (ej. 1, 2); quizás la inteligencia relativa pueda tener algo qué ver.

jueves, 14 de mayo de 2009

Se Busca Profesor de Planta en Bioinformática



Otro anuncio, esta vez para una posición permanente en UniAndes:

El Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de los Andes (Bogotá, Colombia) requiere un profesor asistente o asociado de tiempo completo con formación y experiencia de investigación en Biología computacional o Bioinformática. Los aspirantes deben poseer título de Ph.D., preferiblemente con experiencia posdoctoral en docencia e investigación. El candidato debe estar en disposición de promover y realizar proyectos de investigación. Son especialmente bienvenidos investigadores con experiencia en el análisis de datos moleculares en el contexto genómico o evolutivo.

Se espera que el candidato seleccionado interactúe como profesor y orientador de estudiantes de pregrado y posgrado, y que lidere una línea de investigación en el campo propuesto. En docencia se espera que el profesor dicte un curso básico general en biología y el curso de genómica y bioinformática.

Enviar hoja de vida, copia de publicaciones, una breve descripción del programa de investigación, y dos cartas de recomendación antes del 31 de julio del año 2009 a:

Comité de Contrataciones Profesorales
Departamento de Ciencias Biológicas
Universidad de Los Andes
Carrera 1 No. 18A-10
P.O.Box 4976
Bogotá, Colombia
ccontbio@uniandes.edu.co

miércoles, 13 de mayo de 2009

Se Busca Profesor Visitante de Ecología

El blog ha estado abandonado por cuenta del tsunami de fin del semestre académico, así que para mantenerlo vivo acá hay una entrada un poco diferente a las tradicionales. Con varios colegas, hace un tiempo estamos estado discutiendo sobre cómo algo que nos falta en el Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de los Andes para incrementar nuestra capacidad investigativa es tener oportunidades para la vinculación de investigadores postdoctorales. Con Juan Armando Sánchez y con el apoyo de las directivas del departamento se nos ocurrió que una posibilidad para comenzar con la cultura del postdoctorado sería vincular investigadores con título de doctorado como profesores visitantes en el departamento, encargándose de cursos de servicio ofrecidos a estudiantes de otras carreras. Pues bien, hemos abierto una primera convocatoria para una posición en el curso de Ecología Para No Biólogos, para la cual acabamos de empezar a circular este anuncio (la imagen es el afiche que diseñamos para promocionar el curso en el período de vacaciones):

El Departamento de Ciencias Biológicas (DCB) de la Universidad de los Andes (Bogotá, Colombia) requiere un profesor visitante en el área de Ecología (para estudiantes de carreras distintas a Biología) para el segundo semestre de 2009. Los aspirantes deben poseer título de Ph.D. Son especialmente bienvenidos investigadores con intenciones de vincularse a algún grupo de investigación del DCB con miras a la realización de una estancia postdoctoral.

Enviar hoja de vida y dos cartas de recomendación antes del 30 de junio de 2009 a:

Comité de Contrataciones Profesorales
Departamento de Ciencias Biológicas
Universidad de Los Andes
Carrera 1 No. 18A-10
Apartado Aéreo 4976
Bogotá, Colombia
ccontbio@uniandes.edu.co

Estaremos muy atentos a recibir aplicaciones!

miércoles, 22 de abril de 2009

Genes Fósiles y Homología Génica: ¿Si No es Evolución, Entonces Qué?


Volviendo sobre los distintos tipos de datos que apoyan la teoría de la evolución presentados en Why Evolution is True, libro sobre el que comenté hace un tiempo acá, hay dos líneas adicionales de evidencia que son particularmente convincentes en cuanto al poder explicativo de la teoría evolutiva y que sólo han aparecido con el desarrollo de la genómica y con progresos recientes en el estudio de Evo-Devo: la existencia de genes "fósiles"(i.e. genes sin función) en varios organismos y el uso de las misma "caja de herramientas" (el término que ha usado Sean Carroll en varios de sus libros, como Endless Forms Most Beautiful y The Making of the Fittest) como base genética que codifica para estructuras diferentes en distintos organismos (ej. el mismo grupo de genes que forman las extremidades en los tetrápodos forman también las extremidades de insectos como Drosophila e incluso apéndices como cuernos en los escarabajos que llamaron la atención de Darwin; ver una revisión reciente acá).

Con motivo de mis clases sobre evolución de los mamíferos de esta semana, he vuelto a leer algunos ejemplos fascinantes de estas dos líneas de evidencia publicados recientemente. Primero, si no es porque los mamíferos provienen de un ancestro que producía huevos, ¿cómo se explicaría la presencia de pseudogenes homólogos a los genes que codifican para las proteínas del vitelo de los pollos en el genoma de mamíferos no ovíparos como los marsupiales y placentarios [1]? Segundo, qué hipótesis distinta a la evolución predeciría que los mismos genes que se expresan en la formación de las garras en las lagartijas son los que se expresan en la formación del pelo de los mamíferos [2] y que los mismos genes que están involucrados con el veneno en algunos reptiles son los que codifican para el veneno que produce un mamífero como el ornitorrinco [3]? Se reciben propuestas.

martes, 14 de abril de 2009

Adaptaciones y Convergencias

En los últimos meses varios estudios han demostrado que la morfología externa de las aves (acá hay un ejemplo de un trabajo en el que yo participé) puede ser un indicador poco confiable de sus afinidades filogenéticas. Además, una serie de estudios recientes muestran que muchas similitudes morfológicas entre especies podrían ser el resultado de evolución convergente causada por presiones de selección similares. Algunos de esos estudios presentan ejemplos verdaderamente impresionante de convergencia ecológica en grupos distantemente emparentados que explotan recursos similares, una evidencia fascinante del poder de la selección natural.

Uno de mis artículos favoritos de fines del año pasado fue el de Robert Fleischer y colaboradores publicado en Current Biology que demostró con base en filogenias moleculares que los mieleros de Hawai de los géneros Moho y Chaetoptila, un grupo de aves extintas con picos bien adaptados para alimentarse de néctar, no pertenecían a la familia Meliphagidae de Australasia (a cuyos representantes son virtualmente idénticos en su morfología externa) como siempre se creyó, sino que eran parientes de los Bombycillidae del Nuevo Mundo, una familia de aves filogenéticamente distantes de Meliphagidae que no se alimentan de néctar sino principalmente de frutos. Aparte de la apariencia externa y la morfología del pico, las similitudes de la lengua de estas aves hawaianas con la de los Meliphagidae son realmente impresionantes. (Curiosamente, el estudio del grupo de Fleischer no hizo referencia al de Spellman y colaboradores del mismo año sobre la filogenia de Bombycillidae. En conjunto, me parece que los resultados de los dos artículos sugieren que Moho y Chaetoptila deberían ubicarse dentro de la familia Bombycillidae como la definieron Spellman et al. y no como una familia aparte - Mohoidae- como propusieron Fleischer et al.)


Poco después, otro grupo de investigadores del mismo laboratorio demostró que dos especies de aves hawaianas del grupo de los Drepanidinae adaptadas para forrajear sobre los troncos de los árboles y con morfologías superficialmente similares son parientes distantes, de forma que sus características son también el resultado de convergencia. Estas aves pertenecen a una de las radiaciones adaptativas más características de Hawaii y se suman a los ejemplos de convergencia adaptativa documentados en otras radiaciones en archipiélagos como las de largartijas Anolis en las Antillas Mayores y arañas Tetragnatha en Hawai.

Finalmente, hace unos días se publicó un estudio que muestra cómo dos grupos con historias muy distintas pero ecologías similares pueden potencialmente evolucionar características en común de forma independiente aún en períodos de tiempo breves. Los nectarínidos son un grupo de Passeriformes del Viejo Mundo que ocupa un nicho similar al de los colibríes en América (se alimentan de néctar de flores a las cuales polinizan) y que incluso han evolucionado de forma independiente coloración estructural iridiscente en el plumaje (ver trabajos sobre la diversificación de estas aves por Rauri Bowie). Una diferencia sustancial entre los dos grupos es que los colibríes, que visitan flores péndulas, realizan vuelos sostenidos ("hovering") mientras que los nectarínidos liban néctar de flores a las que pueden acceder cuando están perchados y muy rara vez o nunca revolotean para alimentarse. Pues bien, el trabajo de Geerts & Pauw al que me refiero presenta evidencia de que una especie surafricana de nectarínido hace vuelos sostenidos cuando visita (y poliniza) flores de una planta que fue introducida desde América, en donde es polinizada por colibríes. Esas ideas de selección natural y adaptación de Mr. Darwin definitivamente parecen tener sentido...

jueves, 2 de abril de 2009

De los Andes al Amazonas

Muchos de los estudios que han comentado sobre el papel de los Andes en la diversificación de organismos tropicales han enfatizado (1) la existencia de radiaciones en las tierras altas después de ser colonizadas por organismos de latitudes templadas como en las plantas del género Lupinus o de las tierras bajas como en las aves del género Thamnophilus, o (2) el papel de las cordilleras como barreras geográficas que condujeron a la diferenciación de poblaciones de tierras bajas. En este segundo aspecto hemos empezado a colaborar con varios colegas hace poco pues con suerte logramos conseguir financiación de NSF este año para una propuesta liderada por Robb Brumfield. Un asunto menos estudiado es el papel de los Andes como fuente de linajes que se originan allí y luego se dispersan a las tierras bajas, contribuyendo a aumentar su diversidad mediante colonización y posterior diversificación. Aunque Jon Fjeldså viene escribiendo sobre esta idea hace tiempo (ver este análisis para la familia Thraupidae), los ejemplos son todavía escasos.

En las últimas semanas han aparecido al menos dos artículos que demuestran la importancia de los Andes como "centros de origen" para grupos de amplia distribución en las tierras bajas del Neotrópico. Uno es el análisis de Elias et al. que indica que dos géneros de mariposas se originaron en los Andes y luego se dispersaron hacia las tierras bajas del Chocó y la Amazonía, donde se han diversificado notoriamente.


Por otra parte, con base en nuevos métodos para inferir la evolución de las distribuciones geográficas usando filogenias, Santos y colaboradores demuestran que la diversidad de ranas de la familia Dendrobatidae en la Amazonía es el resultado de al menos 14 colonizaciones de linajes de origen andino que luego se han diversificado notoriamente en las tierras bajas. Este es un estudio bien convincente e interesante (aunque debo decir que algunos de sus análisis están de más - como el ancestro de la gran mayoría de los clados se reconstruye como de origen andino, poner a prueba la hipótesis de que todos los linajes salieron del Amazonas con un método estadístico sofisticado parece superfluo), pero un detalle me llama especialmente la atención. Ha habido al menos 18 colonizaciones en la otra dirección (de la Amazonía a regiones adyacentes), pero esos linajes no se han diversificado tanto. Una explicación para esto es simplemente que no ha habido suficiente tiempo pues las colonizaciones de otras regiones a partir de ancestros amazónicos tienden a ser recientes; una explicación similar, basada en el tiempo para la diversificación, se ha propuesto para el gradiente latitudinal de diversidad en ranas y patrones de riqueza de especies a lo largo de gradientes de elevación en salamandras. Otra posibilidad es que la "oportunidad ecológica" para formar especies en las montañas una vez éstas completaron su levantamiento inicial y una vez los grupos han radiado por varios millones de años allí podría ser reducida (ver trabajos de A. Phillimore, D. Rabosky, I. Lovette y T. Price). Esto parecería ir en contravía de análisis que muestran una aparente aceleración de la especiación en (pocos) grupos de aves andinas en el Pleistoceno y hacia el presente, pero a la vez es apoyado por filogenias de algunos grupos como la de los tapaculos del género Scytalopus, que muestra uno de los patrones de desaceleración en la diversificación mas notorios que conozco en comparación con lo que se ha reportado (espero publicar esto pronto!). De cualquier manera, parece que hacer más estudios comparativos sobre la diversificación en tierras altas y tierras bajas continuará siendo fructífero.

(Hice la figura de arriba combinando una imagen de Humboldt con el árbol de la vida de D. Hillis)


jueves, 19 de marzo de 2009

Fósiles Esperados e Inesperados

Estoy por terminar de leer Why Evolution is True, el nuevo libro de Jerry Coyne; es una defensa brillante de la teoría de la evolución que debería convencer a cualquiera (excepto a los que simplemente no quieren creer lo evidente; ver este comentario sobre el libro por Massimo Pigliucci) de la evidencia monumental que apoya los postulados fundamentales de la gran idea de Darwin. Uno de los argumentos centrales de Coyne es que la teoría de evolución por selección natural hace unas predicciones muy específicas acerca de patrones que deberían existir en la naturaleza, por lo que eventualmente podría ser falseada. El poder de la teoría radica en que a pesar de ser falseable, evidencias de todo tipo terminan por apoyarla cuando sus predicciones resultan ser confirmadas. Uno de los puntos abordados en el libro que me pareció más convincente tiene que ver con las predicciones que hace la teoría en cuanto al registro fósil. Por ejemplo, dada la brecha existente hasta hace pocos años en el registro fósil del Devónico entre fósiles de peces enteramente acuáticos como Eusthenopteron y tetrápodos al menos parcialmente terrestres como Ichthyostega, la teoría predecía que si los tetrápodos evolucionaron a partir de peces de aletas lobuladas, debería haber fósiles de formas transicionales que dataran del período específico de tiempo que separa la aparición de los dos extremos. Por esto, aunque es un hallazgo espectacular, la existencia de Tiktaalik no es inesperada. Es una predicción más del gradualismo de Darwin que se cumple a cabalidad (ver video sobre el proceso de colonización de la tierra por los tetrápodos y este nuevo artículo de revisión por Jenny Clack).

Otro de mis ejemplos favoritos del valor predictivo de la teoría de la evolución es la aparición de organismos fósiles con plumas en el grupo de los dinosaurios terópodos, precisamente el linaje de reptiles que varios investigadores habían sugerido (con base en evidencia independiente) era el pariente más cercano de las aves. A propósito, esta semana volví a leer este ensayo de Richard Prum, no sólo interesante por la evidencia sino divertido por la agudeza de su crítica ante "hipótesis" distintas. Los fósiles de dinosaurios terópodos con plumas que podrían ser funcionalmente útiles para proveer aislamiento térmico, para hacer despliegues de cortejo y hasta para volar son ya muchos, pero el descubrimiento de Tianyulong, un heterodontosaurio (un dinosaurio del grupo de los Ornithischia, las aves están en el clado de los Saurischia) con estructuras superficilamente similares a plumas encontrado en las ya famosas formaciones de Liaoning (China) y publicado esta semana en Nature es algo totalmente inesperado! Como lo dice un comentario en la misma revista, falta por ver si estas estructuras son verdaderamente extensiones del integumento formadas hacia afuera como las plumas, pero de todas formas el escenario evolutivo que plantea este nuevo fósil es intrigante: quizás el carácter ancestral de los dinosaurios era ser "fuzzy"! Va a ser interesante ver qué dirección toma el estudio de la evolución de las plumas a partir de esto...

jueves, 5 de marzo de 2009

Curso Evolución por Selección Natural: UniAndes-Galápagos


Quizás con esto Darwin perdone que finalmente no escribimos nada con ocasión de su cumpleaños 200 hace un mes. Acabamos de lanzar el anuncio del curso de vacaciones Evolución por Selección Natural, que vamos a dictar con Jaime Cavelier y Carlos A. Mejía entre el 1 y el 23 de julio en la Universidad de los Andes (Bogotá) y en las Islas Galápagos (Ecuador), donde estaremos a bordo de un crucero recientemente renovado recorriendo varias de las áreas que inspiraron a Darwin en su viaje en el Beagle. Este es un curso del Ciclo Básico Uniandino sin prerequisitos y está abierto a estudiantes uniandinos de todas las carreras, así como a personas externas a la universidad. Parte de mi motivación para esto es tratar de explicar de la forma más clara posible la teoría de la evolución, con el ánimo de remediar en parte algunas de las concepciones erradas que he mencionado en posts anteriores en este blog. Todos los detalles están en el anuncio. Para mayor información, escribir al correo cursodarwin@gmail.com

sábado, 28 de febrero de 2009

¿Biodiqué?


Dando clases de ecología a estudiantes de ingeniería de primer semestre me he dado cuenta de lo difícil que puede ser comunicar conceptos fundamentales de biología a gente "del común", y de que muchas veces lo que uno describe es interpretado de formas diferentes a las esperadas. Por ejemplo, las ideas que ellos tienen acerca de qué es una especie o de cómo es que funciona la evolución son, al menos, extrañas. Pero no parecen estar solos. Yo creo que el grueso de la gente en la mayoría de los casos no entiende lo que para nosotros se da casi por descontado. He vuelto a pensar sobre esto tras leer un cuento de
Ben Fountain acerca de un ornitólogo secuestrado en Colombia, publicado hace un tiempo en El Malpensante. En una carta dirigida a la revista como reacción a la publicación del cuento, Jorge E. Botero les hizo notar que éste había sido ilustrado con una serie de imágenes inadecuadas, que no correspondían a aves colombianas (ej. cacatúas australianas). Además, en su carta Jorge dice algo con lo que estoy muy de acuerdo:

"En nuestra cultura, la naturaleza es un ente abstracto alejado de la realidad. Además de que es críticamente desconocido y de cierta manera despreciado. Sabemos, por ejemplo, que estamos en el país con la mayor diversidad de especies de aves en todo el mundo, pero la gran mayoría de las personas ignora cuáles son. Su conocimiento se queda en lo abstracto. Son solo aves. Tal vez loras o cacatúas o Blue Jays."

"Esa actitud cultural ante la naturaleza y el enorme desconocimiento de ella se convierte en una de las más grandes barreras a la conservación. Es muy difícil conservar lo abstracto. Yo propongo que desde muchos frentes es necesario buscar cambios en la cultura. Hay necesidad urgente de volver la naturaleza algo real y concreto para lograr la conservación, la sostenibilidad ambiental, y de esta manera asegurar nuestro futuro."

Esa percepción abstracta que tiene la gente sobre la biodiversidad es evidente y general, por lo que muchas veces las descripciones coloquiales de la naturaleza, aún por autores educados, están plagadas de errores. Como ejemplos, hace un tiempo he estado recogiendo algunas perlas encontradas en libros de literatura colombiana. (1) En "El Síndrome de Ulises", Santiago Gamboa gasta varias páginas describiendo una situación en la que el protagonista de la novela captura un faisán, y toda la descripción -por demás muy divertida- está hecha como si el faisán fuera un ave acuática! (2) En "Proyecto Piel", Julio César Londoño dice que los pterosaurios eran aves! (3) En "Los Hombres Invisibles", Mario Mendoza describe el Chocó colombiano, donde termina perdido el protagonista de la historia, como un lugar donde existen pirañas, cacatúas, boas acuáticas y simios! (en rigor, simio no es lo mismo que mono, o mico).

Y bueno, como me lo hizo ver Iván, en una de sus canciones Shakira implica que los humanos coexistieron en algún momento con los dinosaurios. Claro, alguien diría que las expresiones artísticas no tienen que ser científicamente exactas (de hecho, la ilustración inexacta de colibríes de Haeckel que acompaña este post es espectacular). ¿Pero qué tal las declaraciones de Alan Jara, exgobernador del departamento del Meta (del Meta!), cuando al ser liberado afirmó que antes de su secuestro no sabía que en Colombia había tigres? (Bueno, tigres de los que conoce el grueso de la gente, tigres de Bengala, no hay).

Pero el desconocimiento y la percepción abstracta de la biodiversidad no sólo son evidentes y hasta graciosos, sino seguramente peligrosos para asuntos relacionados con la conservación. Por ejemplo, hace años El Tiempo me dio un espacio en su página editorial para explicarle mediante una columna de opinión a un concejal bogotano de la época (luego candidato a la alcaldía de la ciudad) que no era lo mismo tener "tinguas" Fulica americana que "tinguas" Rallus semiplumbeus en humedales supuestamente restaurados por el distrito en Bogotá. No sé si entendió.